Inspiración

Achicoria: presente, pasado…y mucho futuro

Cada vez está más de moda el consumo de achicoria, y esto, tiene todo el sentido. Nos encontramos en una época donde el cuidado de uno mismo, físico y mental, está adquiriendo una mayor importancia. Nos preocupamos de sentirnos bien y para eso es necesario saber qué comemos, asegurarnos de mantener una alimentación saludable, coherente con nuestras convicciones, realizar actividad física adaptada a cada uno, y mantener una mente equilibrada.

Para todos aquellos que cumplen todos o alguno de los requisitos, tenemos un producto ideal, la achicoria. Es 100% natural y podemos consumirla en diversos formatos, facilitándonos mejores hábitos y una vida más sana y completa.

  • Alimentación saludable: además de ser un producto natural, la achicoria contiene fibra, lo que ayuda a mejorar el tracto intestinal, aporta grandes nutrientes, es diurética y saciante. Totalmente recomendable para llevar una dieta equilibrada.
  • Actividad física: la achicoria posee propiedades antioxidantes, múltiples vitaminas y minerales, lo que la hace especialmente adecuada y compatible con la práctica de cualquier tipo de deporte y ejercicio.
  • Mente sana: la achicoria no contiene excitantes y gracias a su delicioso sabor y aroma, te aporta una experiencia de consumo muy satisfactoria. También te facilita el relax y por tanto garantiza un buen descanso.
El pasado de la achicoria

El origen de esta planta se sitúa en las regiones mediterráneas y, según afirman algunos historiadores, ya era cultivada y utilizada por los moradores del antiguo Egipto e incluso por los romanos, debido a sus grandes propiedades.

En Europa se ha venido consumiendo para complementar al café o como alternativa, al menos desde finales del siglo XVIII. Ya entrados en el siglo XX su uso se popularizó como infusión. En épocas de escasez, comenzó a usarse como sustituto del café, ya que era más barato o en algunos casos, era el producto que se podía encontrar. Más que una desventaja, esto permitió darle el lugar que le correspondía, entrando en los hogares para quedarse. Además, consiguió vincular su sabor y aroma a momentos en familia y sociales, momentos dulces y bonitos que han perdurado hasta nuestros días.

Hoy en día podemos afirmar que la popularidad de la achicoria ya es una realidad, ganando sus propios adeptos entre un público moderno muy interesado por la salud, el medioambiente y en definitiva por la sostenibilidad. Su consumo no para de crecer gracias en parte a todas sus propiedades, pero también a su penetrante y más profundo sabor.

Es preciso saber que “cualquier sabor pasado fue mejor”, y que si un producto se mantiene a lo largo de los siglos, es porque sin duda es bueno y está bueno. Sabios son quienes saben apreciar lo bueno de ahora y siempre.